SALTA, UN SUEÑO COMPARTIDO

Salta es un nombre que trae memorias de bronces ilustres, nostalgias de tradiciones y exquisitos sabores, postales de lapachos pintando los cerros que la acunan. Es un sitio privilegiado para vivir, y que impone el compromiso de honrarlo, con la dedicación al trabajo diario.

En mi caso en que mi vocación me llevó por los caminos de la política, siento que la madurez de esa militancia tan aquilatada por las experiencias, tiene que volver en mi trabajo legislativo a esta Provincia que me dio la identidad y el orgullo de ser salteño.
 
Si mi vida ha transcurrido en los caminos de la política, siento que la hora me convoca a un compromiso mayor, el de llevar al plano nacional la presencia y la defensa de un proyecto que cambió la vida de los salteños. Porque esa esperanza que transitamos como guía hacia un futuro de mayor prosperidad, debe consolidarse y compartirse con el resto de los argentinos.
  
Me anima ese espíritu, me comprometen mis raíces, me sostiene la riqueza de un pasado histórico donde Salta siempre fue protagonista de los episodios nacionales a través de sus dirigentes. Ahora es el turno de nuestra generación de revalidar esos títulos.